Mi Oscuridad
Érebo puro y culto, te escabulles cual misterio, desterrándonos a todos del control del mando. Sabes delicioso. Las nubes no son espuma; dudas puras del sexo se escabullen a beso tendido, entre el exceso y el placer de renacer. Meces…
Érebo puro y culto,
te escabulles cual misterio,
desterrándonos a todos del control del mando.
Sabes delicioso.
Las nubes no son espuma;
dudas puras del sexo se escabullen a beso tendido,
entre el exceso y el placer de renacer.
Meces cada célula,
ellas cantan en orden,
saben bien que su psicodelia será el escape
y agotarán hasta la última gota antes de nacer.
¡Qué forma bella tienes!
Sabes a dónde escaparnos;
ja, sabes el código de cada trauma, duda, bruma y culpas… No escuchas.
Sabes a lo que saben las cosas cuando se sienten,
a cuerpo completo,
pausado en mis rejas, una a una,
hilando ese cosquilleo entre despierto y excelso,
cantando delicadamente el tono sonoro sin tiempo…
Sin verbo, sin credo, ¿sí creo?
Sin creer…
Érebo puro y culto,
¡qué bien saben tus besos de adicto al carmesí!
CONTINÚA LEYENDO